La petrolera Repsol anunció que instalará su primera planta de producción de biocombustibles en el Puerto de Cartagena, España. De esta forma, la compañía busca invertir un total de 188 millones de euros para construir la infraestructura y apostar por la economía circular.
La instalación contará con una planta de hidrógeno que alimentará la nueva unidad de hidroprocesamiento. Repsol planea proporcionar alrededor de 250.000 toneladas de biocombustibles avanzados para aviones, camiones y automóviles cada año. El plan forma parte del compromiso de Repscon la transición energética y parte de su plan para alcanzar emisiones netas cero en 2050.
Desde el establecimiento de la planta, los biocombustibles avanzados traerán muchos beneficios a la refinería de Cartagena, entre ellos una reducción de 900.000 toneladas de dióxido de carbono al año, así como el desarrollo del sector industrial, la creación de actividad económica en España y el crecimiento del empleo. Se estima contratar muchos profesionales de diferentes disciplinas para este programa.
La refinería de Cartagena se centrará en la economía circular, reutilizando materias primas reciclables, dándoles una nueva vida y transformándolas en nuevos productos de alto valor añadido. En este caso, este biocombustible puede reducir las emisiones netas de dióxido de carbono. Por otra parte, Repsol ha conseguido distribuir combustible bajo en azufre en un total de 15 puertos españoles, lo que se ajusta a la normativa de la Organización Marítima Internacional. De esta forma, la empresa cuenta con una red de distribución de este combustible en la mayoría de las zonas de China, satisfaciendo así la creciente demanda de este recurso.

