Global. La compañía Repsol informó que, durante el primer semestre del año, sus resultados netos fueron de 1.456 millones de euros (aproximadamente 1.687 millones de dólares). Esto representa un gran aumento con respecto a sus números del año anterior, cuando arrojó un resultado neto de 1.056 millones de euros (aproximadamente 1.223 millones de dólares). Este 46 % de incremento es el mejor resultado de los últimos diez años para la compañía, al menos comparando el primer semestre de cada uno.
En cuanto al beneficio neto ajustado, este llegó a los 1.132 millones de euros (aproximadamente 1.311 millones de dólares), un 12 % de aumento frente a los 1.015 millones de euros (aproximadamente 1.176 millones de dólares) obtenidos en la primera mitad de 2017. Este índice mide la marcha de los negocios de Repsol sin tener en cuenta el efecto patrimonial.
Estos resultados se obtienen, en gran parte, gracias al modelo de negocio flexible de la compañía, sumado a las medidas para crear valor que fueron tomadas para superar con éxito el primer semestre. Recordemos que dicho periodo estuvo marcado por el aumento del precio del crudo (de un 36 % en el Brent), el descenso en los precios del gas (una caída del 11 % en Henry Hub) y la fragilidad del dólar frente a la moneda europea. Todo esto se dio, además, en un contexto internacional menos favorable para negocios como la petroquímica.

